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Declaración Publica MAC de los Rios

DECLARACIÓN PÚBLICA de las ORGANIZACIONES SOCIALES DE OSORNO – agosto 5 de 2020

¡NUEVA CONSTITUCIÓN PARA CHILE! ¡ASAMBLEA CONSTITUYENTE!

Las organizaciones firmantes de esta declaración nos pronunciamos frente a los graves hechos inaceptables de violencia y de racismo vividos la noche del sábado pasado en el Wallmapu. Lo que allí ha sucedido coincide con la visita del nuevo Ministro del Interior a la zona, y por lo mismo, no parece casual. La falta de reconocimiento sistemático de los derechos del Pueblo Mapuche hoy hace definitivamente crisis, enfrentado a un sistema político que responde provocando, cuando el nuevo ministro del Interior afirma que en la Araucanía “no hay presos políticos” y que existe terrorismo, descartando así cualquier opción al diálogo.
La visita del Ministro del Interior, la pasividad observada por Carabineros ante la violencia de la turba que atacó la Municipalidad de Curacautín, y la organización de dicha turba por parte de partidarios UDI, dan pie para pensar que hay otros motivos detrás de estas acciones. El gobierno de Sebastián Piñera eligió nuevos ministros que abogan por el Rechazo a una nueva Constitución, ya pareciera que estamos frente a un gobierno con una política más conservadora con el propósito de evitar que el próximo plebiscito se realice con entera normalidad. Llamamos a que todos los ciudadanos y ciudadanas deben estar alerta a las provocaciones de estos sectores ultraderechistas y a la manipulación política del gobierno. No podemos participar de estos esquemas manipuladores que se confabulan para crear un clima de tensión y provocaciones, que busca impedir que nos expresemos a favor de una nación justa y digna para todos y todas los hijos e hijas de esta tierra.
El plebiscito de octubre nos llama a organizarnos para que la Nueva Constitución sea redactada por una Asamblea Constituyente ciudadana y que en esa ocasión, los pueblos originarios puedan ser reconocidos y legitimados de acuerdo a las leyes internacionales. Los y las trabajadoras del campo y la ciudad que no tienen derecho a un trabajo decente, a un salario digno y los postergados por el neoliberalismo, necesitamos UNIDAD, SOLIDARIDAD y SENTIDO COMÚN, para que en las urnas, inclinemos la balanza a favor de la Asamblea Constituyente y para que eso nos permita el justo y digno reconocimiento de los pueblos originarios y de sus derechos irrenunciables, derechos que la mayoría de los chilenos desea para la paz, la justicia y el bien común.
Estimados hermanos, Estimados compatriotas, hombres y mujeres, el sistema neoliberal está herido; las AFP, columna vertebral del sistema, junto a la Constitución política del 80 están en jaque a partir del mes de octubre pasado. La discusión está abierta y el nuevo Chile que despertó en octubre del 2019 reclama un nuevo orden constitucional. Este gobierno, trata de gobernar sin la ciudadanía y aún tienen instrumentos poderosos para defender la desigualdad y la sociedad de mercado que crearon para su beneficio. De esta actitud agresiva del poder se desprende que nuestra reacción debe ser, en todos los aspectos y momentos, éticamente superior a las oscuras fuerzas conservadoras que manipulan el escenario político actual.
A los habitantes mapuches de la Araucanía, a los pueblos originarios, nuestra solidaridad activa y también nuestra invitación a sumar voluntades y criterios para, juntos, construir una tierra más justa y humana para todos y todas.
Con todas las fuerzas ¡NUEVA CONSTITUCIÓN PARA CHILE! ¡ASAMBLEA CONSTITUYENTE!
Osorno, 03 de Agosto, 2020
Organizaciones Firmantes:
Central Unitaria de Trabajadores Provincia de Osorno (CUT)
Asociación Nacional de Empleados Fiscales Provincia de Osorno (ANEF)
Unión Comunal de Juntas de Vecinos Osorno
Mesa Social Osorno
Ajunji Osorno
Fenats Unitaria Osorno
Fenats Histórica Osorno
Fenpruss Dss Osorno
Asociación Funcionarios Autoridad Sanitaria
Asociación Funcionarios Servicio Médico Legal
Asociación Funcionarios Universidad de Los Lagos
Asociación de Directivos, Profesionales, Técnicos, Administrativos y Auxiliares Gendarmería
Asociación Nacional de Funcionarios Indap
Asociación de Funcionarios Chile Deportes
Asociación de Funcionarios Ministerio de Educación
Asistentes de la Educación Osorno
Sindicato de Trabajadores Coanil Educa
Sindicatos de Trabajadores Clínica Alemana
Sindicato de Trabajadores Inia
Sindicato de Trabajadores Almacenes Paris
Sindicato Inter Empresa Marcelo Martínez Negrón
Sindicato Inter Empresa Trabajadores Líder
Sindicato de Trabajadores De la Construcción
Modatima Osorno
Unión de Ex Prisioneros Políticos de Chile. Osorno
Mesa Comunitaria Martin Lutero Coronel
Asociación de Funcionarios de Salud Municipal
Pastor Luterano Marcelo Huenulef Ortega
Asociación de Funcionarios de Fonasa Osorno

EL MURO DE LAS AFP

julio 13, 2020
Por: Fernando Leal, abogado. Litigante de Convencionalidad.

<<En plena discusión legislativa del proyecto de ley que autoriza a retirar el 10% de los fondos previsionales acumulados por las AFP, bien vale hacer algunas precisiones. Primero que todo, señalar que las mentiras no duran para siempre, por más que se adornen, maquillen o disfracen.

Hoy, los chilenos en uso y ejercicio de nuestro derecho a informarnos, es necesario que tengamos presente que: 

1. Las AFP no fueron creadas para pagar pensiones, sino para establecer un Sistema de Flujo de Capitales. (Para vender una ”pomada”, ésta no debe ser costosa – 20 % de cotización –, porque de lo contrario no logras venderla, o al menos comienza a ser “examinada”). 

2. Las AFP no constituyen Seguridad Social, además, que no cumplen con el requisito de “Dignidad”. (Ello de acuerdo a lo que entiende por tal concepto la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Caso Lagos del Campo Vs Perú y, Caso 5 pensionistas Vs Perú; más todas sus sentencias formativas, anexas y complementarias). 

3. En Chile, no tenemos un sistema de pensiones, sino que lo que existe es un sistema de ahorro obligatorio con adquisición forzada de instrumentos financieros (Rentas Vitalicias) sin que se tenga (por la mayoría de los cotizantes) un adecuado nivel de conocimiento respecto de los mismos. 

4. El Decreto Ley Nº 3.500 no forma parte de la Seguridad Social, pues no es una Ley de Quórum Calificado (no había Congreso cuando se dictó), sino que más bien, es una norma propia de regímenes de facto; lo que ridículamente desemboca en que se permita entregar por las AFP (al momento de la jubilación) los ahorros a un tercero (Compañías Aseguradoras de Rentas Vitalicias -C.A.R.V.-) distinto de su ahorrante, cuando por otra parte se impide entregar completamente los ahorros directamente al ahorrante (pero si se permite entregarlos directamente a un tercero: C.A.R.V.). 

5. Las C.A.R.V. están en una actual «quiebra técnica» que, incluso, fue alertada por el Banco Central Europeo -B.C.E.- en el 2019 (precedido de 2 comunicados de la Comisión Para el Mercado Financiero – C.M.F.- en 2019, sobre la liquidez de las C.A.R.V. y su incursión en el mercado inmobiliario «sin resguardos»), avisando también de un colapso de los ahorros en poder de las Administradoras (respecto de lo cual las C.A.R.V. y las AFP en Chile no tomaron ningún resguardo, cumpliéndose el anticipado colapso de los montos de los ahorros anunciado por el B.C.E.). 

La actual «quiebra técnica» de las C.A.R.V. (que pagan las pensiones cuando un cotizante no se jubila por “retiro programado”) no ha sido refutada en Chile ni por la Comisión para el Mercado Financiero (C.M.F.), ni por el Poder Judicial. Por el contrario, Joaquín Cortez (Presidente de la CMF), argumentó la precariedad de las C.A.R.V., ante el Congreso, argumentando que la suspensión del pago de cuotas de créditos bancarios (principalmente hipotecarios) comprometía su liquidez, pues dichas compañías (durante la Pandemia) dejarían de percibir ingresos por el cobro de “seguros hipotecarios”, lo que implica un 40 % de los montos destinados por dichas Compañías a pagar las pensiones. 

El informe de Joaquín Cortez (antes referido), claramente procuró torpedear un importante proyecto de ley, especialmente “sensible” para el Senado. (Pese a que hace años, el Presidente de la CMF había sido advertido de la precariedad de las C.A.R.V., sin haber tomado las debidas medidas de resguardo, para acto seguido, argumentar la misma “precariedad” ante el Congreso, y perjudicar así un indispensable proyecto de ley). 

Joaquín Cortez nunca informó al Senado, que hace años había sido advertido de la «quiebra técnica» de las C.A.R.V, pese a lo cual no tomó las debidas medidas de resguardo. 

6. Al no existir en Chile un verdadero sistema de Pensiones ni de «Seguridad Social» (con el status “Previsional” que cumpla el requisito de “dignidad”), desaparece el fundamento jurídico que justifica limitar la disponibilidad de la propiedad de los ahorros que están en poder de las AFP. 

7. El Ministro de Hacienda, Ignacio Briones, declaró que al tocar el sistema de AFP, se está «de alguna manera violando el acuerdo» por una nueva Constitución firmado en noviembre pasado. 

Por otra parte, la oposición ya refutó la declaración de Briones, sosteniendo que «El acuerdo constituyente jamás estableció suprimir debates constitucionales previos». 

Si lo declarado por Ignacio Briones es cierto, el “Acuerdo por la Paz” suma una ilegitimidad adicional, con la misma clase de prevaricación que envolvía a las negociaciones que “otrora” propugnaban la impunidad por las privatizaciones verificadas durante el régimen terrorista de la dictadura cívico militar (en que varios se llevaron las empresas estatales “para la casa”). 

Por el contrario, si la declaración del titular de Hacienda es falsa, Briones debe renunciar. 

8. Resulta paradójico que los grandes empresarios, los mismos que se han negado a una reforma tributaria que grave las principales fortunas de Chile, los mismos que se han coludido dañando a los consumidores, sean esos los que hoy se alzan con un comunicado llamando a “rectificar el rumbo” y a impedir que el proyecto de ley que entrega el 10% de los ahorros previsionales lleguen a sus cotizantes. Están desesperados y no quieren perder sus privilegios, no quieren que se les termine la gallina de los huevos de oro, pero desgraciadamente para ellos, la historia transcurre más allá de las cortapisas y límites que quiere imponer la elite, hoy es una piedra del muro la que se les quita con la aprobación de este proyecto, pero el muro caerá más temprano que tarde».

Millonarios de todo el mundo piden más impuestos a los más ricos para salir de la crisis

Decenas de individuos autodenominados 'Millonarios por la Humanidad' instan a los Gobiernos a recaudar más fondos para ayudar a la recuperación económica

EL PAÍS 

MADRID - 13 JUL 2020 - 06:57 CLT 

“No, no somos los que cuidamos a los enfermos en las unidades de cuidados intensivos. No conducimos las ambulancias que los llevan a los hospitales. No llenamos los estantes de los supermercados ni somos los que reparten comida puerta a puerta. Pero tenemos dinero, y mucho”. Así comienza la carta publicada este lunes, en el sitio web Millonarios por la Humanidad, por 83 millonarios de varios países, principalmente de EE UU, en la que solicitan la subida de impuestos a los más ricos “como ellos” para contribuir a la recuperación económica ante el daño que causará la pandemia. 

En su llamado, los firmantes piden a los Gobiernos que asuman su responsabilidad aumentando los impuestos a los que más tienen, de forma “inmediata, sustancial y permanente”. Aseguran además que el impacto de esta crisis durará décadas y empujará a 500 millones de personas a la pobreza. “Cientos de millones de personas perderán sus empleos a medida que cierren las empresas, algunas de forma permanente. Ya hay casi mil millones de niños sin escolarizar, muchos de ellos sin acceso a los recursos que necesitan para continuar su aprendizaje. Y, por supuesto, la ausencia de camas de hospital, máscaras protectoras y ventiladores es un doloroso recordatorio diario de la inversión inadecuada realizada en los sistemas de salud pública en todo el mundo”, dicen. 

Son más de 80 firmantes de Estados Unidos, Canadá, Alemania, el Reino Unido, Dinamarca y Nueva Zelanda, entre ellos la heredera de The Walt Disney Company, Abigail Disney, el exdirector gerente de una de las firmas de inversión más grandes del mundo BlackRock , Morris Pearl, y el empresario danés-iraní Djaffar Shalchi. “El dinero se necesita desesperadamente ahora y seguirá siendo necesario en los próximos años, a medida que el mundo se recupere de esta crisis”, aseguran. 

Esta carta no es la primera muestra pública que un grupo de gente adinerada hace para expresar la misma solicitud. Ya en 2019, antes de que la pandemia de la covid-19 embistiera al mundo, un grupo de cientos de estadounidenses con grandes fortunas llamados Millonarios Patrióticos (Patriotic Millionaires) se comprometieron a promover políticas públicas para fomentar mejores salarios para los trabajadores, y para asegurar que millonarios, multimillonarios y corporaciones paguen una “parte justa de impuestos”.

El Capitalismo..... MATA

Por
 #Cápsula Informativa
 -
julio 7, 2020
Fernando Leal Aravena. Abogado, litigante de Convencionalidad.

“Ignacio Briones dijo que pretender imponer impuestos ahora (a los «super ricos»: impuesto patrimonial) es no entender nada de lo que ha sucedido en la pandemia, en que se requiere apoyar el emprendimiento y desarrollo económico y no frenarlo con más impuestos.

Agregó que invocar los niveles impositivos de la O.C.D.E., sin tener el mismo nivel de desarrollo de los países con los que se hace la comparación, es tramposo, pues lo que corresponde es alcanzar primero el mismo desarrollo económico para, posteriormente, aumentar la carga tributaria.

En lo últimos días, Briones también señaló que “Está cerrada la puerta para el retiro del 10% de los fondos AFP”, indicando que es una mala idea y que el Plan de Protección para la Clase Media es superior, demostrando con ello que, hay una disposición distinta cuando se trata de cuidar el bolsillo de los empresarios versus cuando se trata del bolsillo de la Clase Media y de los millones de chilenos que hoy sufren una situación económica crítica producto de la pandemia.

 Fernando Leal, abogado.

El problema de Briones, y que deja de manifiesto la inconsistencia de sus argumentos, es que Warren Buffet (USA / Berkshire Hathaway) declaró públicamente que, en proporción, paga menos impuestos que su secretaria, lo que prueba que un alto desarrollo económico (no necesariamente «sustentable» a «escala humana», como lo expresaba Manfred Max Neef / Premio Nóbel Alternativo de Economía) no garantiza equidad tributaria conforme a la igualdad ante la ley.

Por lo tanto, Briones sólo está defendiendo a «su jefe», quien «patrimonialmente» aparece en el listado de los hombres más ricos del mundo – y ciertamente del continente – (club de los que poseen más de U$ 1000 millones) de la revista Forbes 2020. Patrimonio que, por cierto, se inició (entre otras inversiones con desconocido origen de sus financistas: Crónica Secreta de la Economía Chilena de Carlos Tromben) con su «cierto» financiero en el caso del Banco de Talca, y fortalecido con operaciones bursátiles que 2 veces fueron sancionadas con las figuras más graves en el ámbito del mercado bursátil:

«[…] Sebastián Piñera y Juan Bilbao Hormaeche formaron parte de Citicorp, entidad que en la época referida fue sancionada por la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) por no llevar libros de operaciones actualizados, mantener vigentes operaciones de compromiso de compraventa con instrumentos no permitidos, efectuar una operación con precio fuera del prevaleciente en el mercado, no informar de todas sus operaciones y anticipar operaciones de compromiso de compraventa sin previa información a los clientes[…]».

El Capitalismo predatorio e indolente, no sólo es demencial (en palabras del economista Manuel Riesco) sino que, además, es criminal («El Capitalismo» Neoliberal «Mata»: Jorge Mario Bergoglio).

Enfrentados a la disyuntiva de proteger a las personas, permitirles el sustento básico, entregarles el oxígeno mínimo para que sobrevivan a nuestros convulsionados días, el señor Briones se ha quedado en el lado de la vereda que le importa más salvar a empresas, que a personas.

Es Ignacio Briones, quien «no entendió nada» tras el «Estallido Social», donde los clamores por la desigualdad (en la distribución Estatal de los beneficios de vivir en sociedad), plasmaron – con un ojo de la cara -, el 18 de octubre para siempre…”.


El Coronavirus y el cierre de la Fundición de Chuquicamata

Julián Alcayaga O. - Economista y abogado - Presidente ONG Chile-Cobre - Julio 2020

El 25 de junio de 2020, Codelco emitió un comunicado que dice:

“Como una medida preventiva y ante la compleja situación que vive la Región de Antofagasta y la ciudad de Calama por la emergencia sanitaria del Covid-19, División Chuquicamata ha determinado detener su fundición. Esta nueva medida es de carácter transitoria y tiene como objetivo reducir la exposición en las áreas, y reforzar los esfuerzos y controles preventivos de seguridad y salud de las personas en la división”.

Es un argumento falaz: el cierre se debe a una política implementada a partir del año 2010, cuando las transnacionales mineras tomaron la dirección y la administración de Codelco con el objetivo de destruir económica y financieramente a la Corporación. Dicho plan contemplaba el cierre de las fundiciones y las refinerías de Codelco con el fin de exportar solo concentrados.

El año 2009, antes de la llegada de las transnacionales mineras a la cabeza de Codelco, solo el 10% de sus ventas de cobre se hacía bajo forma de concentrado (Pág. 73 Memoria 2009), mientras que el año 2019 la parte del concentrado alcanzó al 40% de las ventas de cobre (pág. 40 Memoria 2019).

La proporción de concentrado en las ventas de Codelco se verá incrementada en la actualidad con el pretexto del Covid, porque Octavio Araneda –actual Presidente Ejecutivo de la Corporación– ante el cierre de la fundición y la continuación de labores en la mina y concentradora, declaró: exportaremos concentrados.

Exportar concentrados en vez de cobre refinado no es algo baladí, puesto que ello se refleja inmediatamente en los ingresos por ventas y los resultados de Codelco. Por ejemplo, el año 2009, cuando la exportación de concentrados era solo del 10% de las ventas de cobre de Codelco, sus excedentes fueron de US$ 3.948 millones, con un precio del metal de 2,34 dólares. Mientras que el año 2019, con un precio de 2,74 dólares, 17% más alto que el año 2009, los excedentes fueron solo de US$ 996 millones. De ese monto solo U$ 78 millones eran impuesto y royalty, y la diferencia, US$ 918 millones, corresponde al 10% de las ventas que van a las FFAA.

Los lamentables resultados del año 2019 no son ni casuales, ni el fruto de una mala administración, sino el efecto de una planificada política para endeudar y arruinar Codelco, creando así las condiciones para su privatización.

Este planificado descalabro de Codelco viene implementándose desde abril del año 2010, cuando las trasnacionales mineras se apropiaron de la administración de la Corporación, al asumir Diego Hernández la Presidencia Ejecutiva, Thomas Keller la Vicepresidencia de Finanzas, y otros ejecutivos las vicepresidencias y gerencias de Codelco. Todos ellos venían directamente de las transnacionales mineras privadas.

Los lectores se preguntarán de dónde saco que Codelco está administrada por privados si Codelco es una empresa del Estado, cuyo origen se encuentra en la nacionalización realizada el 11 de julio de 1971, por el Presidente Allende.

Es cierto que lo que queda de Codelco le pertenece al Estado. Digo ‘lo que queda’ habida cuenta que desde 1990 se privatizaron las termoeléctricas de Tocopilla y Cachapoal, el Puerto de Ventanas y los Talleres de Rancagua. Así mismo, decenas de yacimientos de Codelco fueron entregados a mineras extranjeras casi gratuitamente, entre ellos el muy importante yacimiento de El Abra.

He aquí una breve reseña de cómo lo que queda de Codelco pasó a ser administrado por las transnacionales privadas, historia que la televisión y los grandes medios de comunicación callan.

Esto ocurrió gracias a dos hechos esenciales.

Primero: el Nuevo Estatuto Orgánico de la Corporación, establecido por la Ley 20.392 aprobada en noviembre de 2009 en el primer gobierno de Michelle Bachelet, permitió, entre otras disposiciones, que el Presidente Ejecutivo de Codelco ya no fuese designado por el presidente de la República, sino por su Directorio, del cual además se sacó a los Ministros de Hacienda y de Minería. Adiós al control del Estado.

Segundo: en marzo de 2010 comenzó el primer gobierno de Sebastián Piñera quien, en virtud de la Ley 20.392, nombró un nuevo Directorio de la Corporación, que designó a Diego Hernández como Presidente Ejecutivo. Con ello se abrieron anchas las puertas a los representantes de las transnacionales mineras para tomar el control total de las demás vicepresidencias y gerencias de Codelco.

Se podría suponer –con mucha ingenuidad– que si ejecutivos con amplia experiencia en la gran minería privada administraban Codelco, sería favorable para la Corporación. La casi totalidad de los comentarios de la prensa y de los “expertos” fueron favorables a estos nuevos ejecutivos. “Su gran capacidad técnica y experiencia en diversas transnacionales mineras prestigiaban a Codelco y aumentarían en forma muy importante sus resultados”.

Sin embargo, me atreví a ir contra las opiniones de los “expertos”: en abril de 2010 pronostiqué que con Diego Hernández y estos nuevos ejecutivos se iniciaría la era de los números rojos y las pérdidas para Codelco.

Desgraciadamente no me equivoqué en mis previsiones. Los excedentes de Codelco disminuyeron entre 30 y 35 % en los años 2010 y 2011, y los años siguientes los resultados fueron un verdadero descalabro. Al extremo que Nelson Pizarro, entonces Presidente Ejecutivo de la Corporación, declaró en agosto 2016 “No hay un puto peso”.

Ni siquiera yo imaginé que las transnacionales irían tan rápido, tan lejos, y tan fraudulentamente para destruir Codelco.

Los pésimos resultados de los años 2010 a 2019 son los peores en la historia de Codelco, teniendo cuenta de la producción y el precio del cobre y sus subproductos.

Las cifras oficiales de las Memorias de Codelco muestran que, desde el año 2010 en adelante, han desaparecido cada año ingresos por ventas, por varios miles de millones de dólares. Es precisamente la información de los ingresos por venta la que permite poner en evidencia que estamos frente una escandalosa defraudación de Codelco, parte de la cual se debe a que en vez de cobre refinado se exporta concentrado.

No existe razón válida para una caída tan considerable de los ingresos de Codelco desde el año 2010 hasta ahora, salvo que el cobre y sus subproductos hayan sido exportados a precios muy inferiores a los del mercado internacional.

Aquí comienza a emerger el fraude, porque ni Codelco ni ninguna minera extranjera puede vender a precios inferiores a los del mercado internacional: ello está vetado por el art. 36 de la Ley de la Renta.

La inexplicable y no explicada caída de los ingresos de Codelco, –alrededor de US$ 20.000 millones entre los años 2010 y 2019–, se debe en parte a que un 40% de las ventas de cobre se realiza en forma de concentrados.

Por eso que es una falacia que el cierre de la fundición y la refinería de Chuquicamata se deba a la emergencia sanitaria: si así fuera, habrían detenido la producción en la mina y la concentradora, que es dónde la exposición a la infección es mayor.

Si buena parte de las actividades productivas del país están detenidas por la crisis Covid, nada justifica que la gran minería siga operando: sus aportes al Estado –impuestos y royalty– son miserables.

Mientras ocultan utilidades para no pagar impuestos, tienen recursos más que suficientes para detener la producción y seguir pagando a sus trabajadores.

Chile Covid: lo que no se dice

Por Felipe Portales
julio 4, 2020

La información fundamental para comprender realmente las dimensiones de la pandemia en cualquier país son las cifras de personas contagiadas y fallecidas en relación a su población. Son estas cifras las que nos revelan la probabilidad efectiva que tiene cada persona de contagiarse y fallecer en su respectivo país. Y, a la vez, son ellas las que permiten una debida comparación con otros países respecto de los nocivos efectos de la pandemia.

A través de ellas podemos constatar que, desgraciadamente, nuestro país es hoy el más afectado del mundo en las dos categorías más cruciales y que tienen una dimensión objetiva: el número de personas graves hospitalizadas en cuidados intensivos y el número de personas fallecidas. Así, de acuerdo al Worldometers, luego de alternar con Moldavia a lo largo de junio, Chile pasó a ser el 30 de junio el país con más personas hospitalizadas en cuidados intensivos en relación a su población: 2.099 enfermos, esto es, 109 personas por millón.

Y más grave aún, Chile es el país que ha tenido –lejos- el mayor número de fallecidos en el mundo durante el mes de junio en relación a su población. De este modo, tuvo 237 personas muertas por millón (4.565), seguido por Perú con 149 (4.910); Brasil con 135 (28.995); México con 133 (17.132); Estados Unidos con 67 (22.331) y Reino Unido con 66 (4.537).

Mucho peores, aún, son los registros de Chile al medir el incremento porcentual de personas fallecidas por covid en junio respecto de todos los meses anteriores. De este modo, en nuestro país en el mes pasado se produjo un alza ¡del 384%! respecto de los fallecidos con anterioridad (1.188); seguido de México con 161% (respecto de 10.637); Perú con 103% (de 4.767); Brasil con 92% (de 31.199); Estados Unidos con 20% (de 108.059); y Reino Unido con 11% (de 39.369).

Lo increíble es que los chilenos estamos completamente desinformados de la magnitud del desastre sanitario que estamos sufriendo. Al ver los noticiarios en TV, cualquiera podría creer que seguimos bastante mejor que países como Estados Unidos, Brasil, Perú y México, al hablarse sólo de los números absolutos de personas contagiadas y fallecidas. Y el intento manifiesto de desinformación se comprueba cuando vemos que respecto del número comparativo de test de verificación de la enfermedad por países, sí se informa del número de test por persona ¡dado que en esa categoría Chile está entre los mejores de América Latina!…

Es obvio que esta desinformación se efectúa para mejorar la “imagen” de la gestión gubernativa al respecto. No importa que esto signifique faltarle el respeto a la población; impedir que ésta tome la debida conciencia de la gravedad de la situación para que muchos que no necesiten imperiosamente salir de sus casas lo hagan, y para que disminuyan las presiones al Gobierno para que éste le proporcione más recursos económicos (a los más pobres) que le permitan sustentar una cuarentena efectiva.

Por Felipe Portales

"HAMBRE"

Por MANUEL ACUÑA ASENJO

‘Hambre’ es el título de una novela escrita por Knut Hamsun, autor escandinavo de principios del siglo XX, en donde se relatan las penurias de la población de esa ciudad llamada Cristiania a fines del siglo 19. Pero ‘hambre’ es, también, sinónimo de pobreza, de abandono, de sacrificio, de muerte. Un recuerdo del paso de la humanidad por el más abyecto estado animal. El mismo que Hobbes, en cierta oportunidad, describiera como el período en que ‘el hombre, es un lobo para el hombre’. Condenar a un pueblo al hambre, que representa el más extremo grado de miseria, sólo podemos considerarlo como algo propio de la mente más afiebrada que pueda existir. Hambre, palabra que horrorizaba —me lo confesó una vez— a mi buen amigo poeta, actor, escritor, Carlos Alberto Muñoz, allá, en su exilio, en Estocolmo. Por eso, ver esa palabra espantosa, escrita de abajo hacia arriba, en uno de los costados del edificio de la empresa Telefónica de Chile, me hizo cavilar acerca del hambre que existe en Chile, hambre a la que se ha referido en estos días, incluso, el propio alcalde de Santiago, Felipe Alessandri.

Porque hay hambre en este país. Hambre abierta, en descubierto, hambre que se ha hecho pública, que se arrastra por las calles y manifiesta en los pobres que hurgan al interior de los contenedores buscando bolsas de basura para ver si en ellas hay algo que puedan aprovechar. Es el hambre que existía ya, desde antes del estallido social de 18 de octubre de 2019 y de la pandemia, invisible, en el Paseo Ahumada (y otros lugares del Gran Santiago), cuando los restaurantes y fuentes de soda, antes del cierre, botaban las sobras en los contenedores municipales para que una turba de pobres hambrientos se abalanzara, noche a noche, en busca de alimentos. Es el hambre que revienta hoy, a gritos, en la comuna de El Bosque y en otros barrios de la capital. El hambre que existía en tiempo de Pinochet.

Pero eso no es lo único. Hay un hambre oculta, un hambre que se vive en silencio, el hambre del trabajador que perdió su trabajo o vio disminuido el sueldo que ganaba, el hambre de quien acaba de jubilar y contempla el exiguo monto del cheque que le entrega la AFP, el hambre de la mujer que se separó y vive sola con sus hijos en algún departamento de la ciudad el pago de cuyo arriendo le absorbe todo lo que recibe, el hambre de los familiares de los que están falleciendo a causa de la pandemia de cuyo apoyo económico dependían, el hambre silenciosa del pensionado que vive con su jubilación miserable y, semana a semana, observa impotente subir los precios de los alimentos que consume y que ya no puede pagarlos. 

¿Por qué hay hambre en Chile, cuando se insiste, a través de los medios de comunicación, que el abastecimiento de toda la población está asegurado? ¿Por qué, entonces, los sectores altos acaparan mercaderías en los supermercados y, también, algunos sectores medios que tienen capacidad para hacerlo? ¿Qué hace que se reproduzcan, pero en forma inversa, hechos similares a los que hubo en el tiempo de la Unidad Popular? Porque en esos años hubo temor al hambre pues había desabastecimiento. Hoy no sucede aquello. Hay abundancia de mercaderías, si creemos en las palabras de las autoridades. Y, sin embargo, hay hambre. 

Está claro que muchos bienes e insumos no pueden ser comprados por muchos sectores sociales, aunque existan en el comercio, porque tales sectores no tienen dinero para hacerlo. Pero, ¿por qué ocurre todo ello? ¿Cuál es la causa?

La Economía nos enseña que toda persona asigna a cada bien un determinado valor. Ese valor, sin embargo, es diferente si desea consumir o utilizar en provecho propio ese bien o si lo necesita solamente para cambiarlo por otro. Al primero se le llama ‘valor de uso’; al segundo, ‘valor de cambio’. El bien que se pretende cambiar raras veces se tasa por un valor equivalente al de la contraparte; lo normal es cada operador pretenda ganar algo con el acto de permutar. Es decir, obtener un rédito, un interés, un mayor valor. Lo que nos hace sentar una primera premisa: todo bien es susceptible de intercambio; pero cuando dicho intercambio no tiene como finalidad el uso del mismo, lo que se busca es obtener lucro, es decir, sacar provecho de la operación, transarlo a un mayor valor. Porque, no olvidarlo, la moral de la Economía es el lucro. De lo cual se puede concluir que todo comercio es intercambio, pero no todo intercambio es comercio pues el intercambio no implica, necesariamente, realizar ganancias. El intercambio no es un acto económico sino la acción natural de los seres humanos para entregar obras que nacen de las diferentes aptitudes y capacidades que cada uno posee. Dichas cualidades les hace producir y realizar actividades, necesarias, a menudo, para quienes no poseen las mismas. E intercambiar esas obras con otras que no pueden realizar, que les son importantes y necesarias, intercambio que debiera ser gratuito o satisfacerse con la mutua recompensa. Sólo cuando ese intercambio se hace comercial, la Economía se hace presente. Con su moral invariable: el lucro.

A diferencia del intercambio simple, el comercio es, fundamentalmente, intercambio lucrativo. Para ser más efectivo, requiere de la existencia de una mercancía intermedia denominada ‘dinero’ que, por lo mismo, adquiere la calidad de ‘medio de pago’. Cuando el dinero es abundante, las mercancías suben de precio porque obedecen los dictámenes de la ley de la oferta y la demanda; el fenómeno aquel se denomina ‘inflación’. Pero cuando el dinero escasea, las mercancías bajan de precio porque nadie tiene capacidad para comprarlas y el fenómeno se llama ‘deflación’. De lo cual se deriva una lección: en un sistema donde impera el comercio, un ‘buen gobierno’ no debe dar dinero (o restringir el acceso al mismo) a los sectores dominados o pobres, porque éstos (como son pobres) no tienen todas sus necesidades satisfechas, y el dinero que pueden recibir lo gastan, de inmediato, en comprar las cosas que requieren ocasionando escasez y, por consiguiente, ‘inflación’. Y puesto que muchos bienes no se producen en el país y se hace necesario importarlos cuando se agotan, en Economía se dice que los pobres, al recibir dinero en sus manos, ‘crean presiones infllacionarias’. Por eso no se les puede dar dinero sino en pequeñas cantidades. Entregarlo en abundancia a la población lo hacen sólo los ‘malos gobiernos’. Como el de la Unidad Popular. Un ‘buen gobierno’ ha de darlo a las clases dominantes pues éstas, al tener satisfechas todas sus necesidades, toman ese dinero y lo invierten o ahorran, contribuyendo al desarrollo del país y fomentando lo que se conoce como ‘ahorro nacional’.

Entonces, hay razones económicas que nos llevan entender lo que sucede en las economías mundiales y por qué existen ciertos y determinados fenómenos, a menudo, inexplicables.

El comercio, es decir, el intercambio para obtener réditos o ganancias, supone la existencia de determinadas cantidades de bienes en oferta. Si esos bienes aumentan, el precio baja y las posibilidades de obtener tales réditos o ganancias se hacen difíciles. Por consiguiente, las empresas no deben producir más que lo necesario, es decir, la cantidad necesaria de bienes a objeto de no producir una caída en el precio de los bienes que entrega para su comercialización. Y si, por cualquier motivo, lo hacen, deben destruir lo que han fabricado. De manera que, haya inflación o deflación, la cantidad de bienes que existen en el mercado ha de ser la misma: se trata de proteger la ganancia o el lucro de determinados grupos sociales. O dicho de otro modo: el sistema está hecho para que la producción no exceda el monto de la ganancia que ha de existir.

El hambre de determinada población (mundial, regional o nacional e, incluso, local) no tiene importancia para la economía. Los seres humanos son ‘consumidores’ y/o ‘reguladores’ de los precios establecidos. Nada más. Sus existencias no son relevantes para la economía más que para los efectos de entregar sus energías corporales o hacer de sujetos consumidores.

Por lo mismo, cuando se desencadenan las crisis, los Estados pocas veces suben los sueldos de los trabajadores sino permiten que eso lo hagan determinados sectores y con ciertas limitaciones. En general, prefieren conceder ‘bonos’, por una sola vez, muchas veces con cargo a los dineros de los propios trabajadores. Cuando arrecian las circunstancias, reparten mercaderías y no entregan dinero. Los estados practican el reparto de limosna a una población que han empobrecido ellos mismos. De esa manera, conjuran cualquier amenaza de inflación y pueden negociar con los grandes distribuidores de mercaderías (ni siquiera con los productores) o las cadenas de negocios, dinamizando con los dineros públicos la alicaída economía.

Pero el hambre, si no se satisface, tiene consecuencias, puede dar origen a fenómenos insospechados. Promueve la solidaridad entre los seres humanos, sin lugar a dudas. E invita a practicar la cooperación. Y a construir una nueva ética comunitaria. Las ollas comunes, que se organizaron el Chile en 1930, y volvieron en tiempos de la dictadura pinochetista para aparecer, hoy, en pleno gobierno autoritario piñerista, son un ejemplo de ello. Hoy, como antaño, juntan a los rebeldes, convocan a los necesitados, aunan voluntades, incitan al diálogo y a la mutua comprensión, provocan intercambio de opiniones, invitan a la acción mancomunada. Bienvenidas sean ellas. Ya nos lo recordaba Óscar Castro, cuando nos decía:


“¡Qué cerca están las gentes cuando el hambre las une

y hay sólo ante los ojos una desnuda mesa,

y se oyen muy distantes sonar unas pisadas

Como el eco del agua por las mojadas piedras!”


Hambre es la palabra más terrible que jamás se haya pronunciado. Pero es la que une a los sectores populares para hacerlos más fuertes y más decididos. El hambre no les arrebata su dignidad; les hace más rebeldes. Por eso, son reacios a aceptar limosnas o conmiseración ajena. Y pocos son los que van a tolerar la ayuda por caridad. Aunque en ello les vaya la vida. 

Las grandes masacres, al igual que las grandes revoluciones, han tenido un marco similar de referencia. No tendría por qué ser diferente en Chile. Si los propios sectores medios han manifestado que, en determinadas circunstancias de apremio, estarían dispuestos a perpetrar cualquier delito con tal de dar alimento a sus hijos, no debe sorprender que lo hayan empezado a hacer los sectores populares como ha sucedido en El Bosque en plena pandemia. Los saqueos no se paran con una ley. Porque el hambre no tiene límites. Es lo que nos pone de manifiesto el título de la novela del escritor noruego, aquella palabra conmovedora, la misma que brilló, resplandeciente, en medio de la noche del lunes 18 de mayo, como luminosa advertencia de lo que significan los siete meses del estallido social, allá, arriba, encaramada en lo alto de la torre del edificio de la Telefónica, en Santiago.


Santiago, 20 de mayo de 2020

LA DICTADURA DEL GRAN CAPITAL

Columna de Daniel Matamala:

Carne de cañón

PUBLICADO EN “LA TERCERA” EL 29.3.2020

En Enrique IV, William Shakespeare cuenta cómo el frívolo Falstaff maneja la economía de las guerras reales, cobrando a quienes quieren evadir el servicio militar, y reclutando en cambio a los “miserables bribones” que se pondrán en primera fila de combate.

“Carne de cañón, carne de cañón. Llenarán una fosa tan bien como los mejores”, es la célebre frase de Falstaff. Alguien tendrá que caer en la guerra, y la carne de cañón que llene esas fosas -la historia humana lo demuestra- será siempre la del pobre, el vulnerable, el desposeído.

Hoy, el mundo usa la terminología de la guerra. “Estamos en guerra sanitaria”, anuncia el francés Macron. Incluso mandatarios que hace poco le bajaban el perfil a la amenaza, ahora declaran hostilidades. “Soy un presidente en tiempo de guerra”, dice el estadounidense Trump. “Este es un gobierno en guerra”, proclama el británico, y ahora contagiado, Boris Johnson.

Es una guerra que no solo llena las morgues en Italia, España y Estados Unidos. Además tiene un efecto económico y social devastador. ¿Quiénes serán la carne de cañón y quiénes, en cambio, podrán instalarse en la retaguardia?

Desde este viernes, miles de chilenos tienen legalmente prohibido llegar a sus puestos de trabajo, dentro de siete comunas en cuarentena en la Región Metropolitana (luego se sumaron dos en La Araucanía). Un día antes, la Dirección del Trabajo (DT) autorizó a los empleadores a dejar de pagar sus sueldos.

Es razonable pensar que un pequeño café o restorán, que vive al día y debió cerrar sus puertas, no tendrá cómo seguir pagando. Pero el dictamen apunta de chincol a jote: es una carta blanca para que todas las empresas, desde la precaria pyme hasta la gran multinacional, dejen de pagar. Y eso es exactamente lo que empezó a suceder: empresas como Moller & Pérez Cotapos y Microplay, ya notificaron a sus empleados que, “tomando en consideración el dictamen de la DT”, suspenden el pago de sueldos.

Los representantes del empresariado llamaron a los empleadores a usar esta carta blanca con “autorregulación” y “responsabilidad”, y la vocera de gobierno destacó que “hay bastantes casos de relación simétrica entre empleador y trabajador, de cariño”. Los derechos de los trabajadores quedan así en manos del cariño de quienes a lo mejor sí deciden pagarles el sueldo. O a lo mejor no.

Según su sitio web, la Dirección del Trabajo tiene el fin de “promover relaciones laborales justas, disminuyendo las desigualdades y así contribuir a la justicia social”. El chiste -trágico para miles de trabajadores- se cuenta solo.

En paralelo, el gobierno impulsa un proyecto de ley que permitirá a quienes se queden sin sueldo cobrar su seguro de desempleo, manteniendo una parte menguante de su salario anterior (70% el primer mes, 55% el segundo, 45% el tercero…) Eso es mejor que nada, por supuesto. Pero es incomprensible que el gobierno al mismo tiempo invite a los empleadores que sí podrían pagar a dejar de hacerlo, con el gentil auspicio de la DIRECCIÓN DEL TRABAJO.

Eso, para los que hasta ahora tenían empleo. Peor es el panorama de quienes salían cada día a la calle a ganarse el pan como jardineros, transportistas escolares, gásfiters, vendedores en carritos fuera del metro, y un largo etcétera. En Chile hay cerca de 2 millones y medio de informales. Uno de cada tres trabajadores chilenos no tiene contrato, previsión, ni seguro de desempleo.

Ellos requieren ayuda directa, un “puente” de dinero que les permita sobrevivir durante la emergencia. Y este viernes, casi simultáneamente, los Congresos de dos países aprobaron la entrega de esos puentes para enfrentar la crisis. 

En Chile, el bono es de 50 mil pesos por familia o por carga. En Estados Unidos, de 1 millón de pesos (1.200 dólares) por persona, más 400 mil pesos (500 dólares) adicionales por hijo. 

Nuestras economías son muy diferentes, se dirá. Sí: el ingreso per cápita en Estados Unidos, por paridad de compra, es 2,47 veces mayor que el de Chile. El bono, para una familia de dos adultos y dos niños, es 19 veces mayor. 

Mientras, las grandes empresas preparan el terreno para pedir el rescate del Estado, mediante la entrega de ese mismo “puente” de dinero, ya no sólo para las aerolíneas, sino también para industrias como “la hotelería, los restaurantes y la entretención”, según la Sofofa. “El Estado tiene que tomar un rol, porque debe tener compañías estratégicas”, dice el presidente de la CPC. 

Ya lo sabía Falstaff. En la guerra no todos son iguales: algunos son carne de cañón y otros pueden refugiarse en la retaguardia. No es difícil pispar quiénes van quedando de cada lado. 

Piñera ahora va por la modernización del sistema de inteligencia nacional y define como enemigos a los grupos nacionales

Hoy cuando todas las comunas de la provincia de Santiago entran en cuarentena, cuando el peor escenario, en todos los territorios, parece desatarse con fuerza irrefrenable, y por ende la urgencia es salvar vidas y adoptar las medidas necesarias para impedir el avance del COVID 19, nos enteramos que las prioridades de Piñera siguen siendo la criminalización del movimiento social, a propósito del proyecto que “Moderniza el Sistema Nacional de Inteligencia”, boletín N° 12234, aprobado entre gallos y medianoche en el senado y que ahora la Cámara de Diputados debe ratificar. No conforme, el Gobierno le agrega suma urgencia, razón por la cual se podría votar el próximo 20 de Mayo.

El proyecto define el Sistema de Inteligencia del Estado, crea un Consejo Asesor, dispone la instalación del cargo de Subdirector para la Agencia Nacional de Inteligencia, y proyecta el diseño de una estrategia Nacional de Inteligencia para los próximos cuatro años.

En términos simples la Contrainteligencia son acciones orientadas a prevenir, detectar y posibilitar la neutralización de aquellas actividades externas que amenacen, pongan en riesgo, o atenten contra el “ordenamiento constitucional”. El proyecto de Piñera cambia el eje de la Contrainteligencia señalando que los objetos de amenaza pueden provenir de “Grupos Nacionales”.

De ser aprobado por la cámara de Diputados este proyecto, ya no sólo será la PDI, la ANI o Carabineros los que podrán realizar tareas de seguimiento a dirigencias sociales (situación que quedó en evidencia en el marco del estallido social, y a propósito de un reportaje del medio electrónico Interferencia, titulado PacoLeaks), también se podrán utilizar las unidades de inteligencia de las FFAA. contra “Grupos Nacionales”, que a criterio/descriterio de las autoridades amenacen la seguridad del país.

¿Quiénes son los que van a definir a los Grupos Nacionales como amenaza interna? Y esto a propósito de que no existe en ni un cuerpo legal una caracterización al respecto, en rigor, esto va a quedar al arbitrio del consejo asesor presidido por el propio Piñera, el mismo que ha sido condenado internacionalmente por la violación sistemática de los derechos humanos en el marco del estallido social, y que tiene como antecedente a decenas de muertos, cientos de mutilados y miles de detenidos.

Del mismo modo, el proyecto de ley pone trabas al control democrático por parte de la cámara de Diputados, ya que establece que las Diputadas y Diputados miembros de la comisión de Inteligencia del Estado, podrán con 2/3 de sus miembros en ejercicio citar al Director de la ANI, o sea manga ancha para actuar, puesto que sabemos cómo operan los vetos de la minoría al interior del congreso.

¿Y de que montos hablamos? El proyecto posibilita un aumento encubierto de gasto fiscal, y referido al funcionamiento de las unidades de Inteligencia, además de los casi 6 mil millones de pesos al año con que cuentan estas estructuras.

El nuevo proyecto de inteligencia incorpora un artículo transitorio que deja abierta la posibilidad de que una vez promulgado, el poder ejecutivo pueda aumentar el presupuesto de forma discrecional, sin eufemismo alguno, cuando considera que el servicio de Inteligencia “requiera de mayor demanda”.

Unidades de Inteligencia de las Fuerzas Armadas ejerciendo tareas de seguimiento y control sobre grupos nacionales que a criterio de la autoridad atenten contra la seguridad interior del estado, elevados quórums para que los organismos de control democrático puedan requerir antecedentes sobre estas labores de “Inteligencia”, un millonario presupuesto para funciones de inteligencia y operativas que puede ser incrementado cuando la demanda así lo establezca, ¿qué más se le puede pedir al gobierno de Piñera? ¿Tiene su obsesión de destruir el movimiento social algún límite?

El gobierno de Piñera es un gobierno encubiertamente Fascista, que con fuerzas y medios y en un escenario tan dramático como el actual, intenta consolidar su política represiva y de control utilizando al congreso para ello, ahora lo que corresponde es que aquellos que tienen la tarea de legislar estén a la altura de las circunstancias, rechazando este nuevo intento por escalar la criminalización del movimiento social, mientras que a nosotros nos toca la tarea de dar cara y denunciar a esta falaz democracia de los poderosos.


MODATIMA

LIBRES DE ALTA TENSIÓN

DEFENSORÍA POPULAR